Independiente 2-0 Racing
Una más y van…
Uno de los Clásicos más devaluados de la historia, futbolísticamente hablando, tenía lugar en el Estadio de Huracán donde Independiente hace sus veces de local. En la semana mucho se había hablado sobre conflictos internos y posibles renuncias de los técnicos por parte de ambos bandos.
Por eso es que el partido ya arrancaba con un clima caliente, tanto en la cancha como en las hinchadas (cabe destacar que no se han registrado disturbios en las inmediaciones del Estadio). Como se esperaba, fue un encuentro áspero y lleno de imprecisiones a la hora de jugar el balón. En el comienzo del mismo, Independiente buscó el arco de Gustavo Jorge Campagnuolo sin mucha claridad, pero con persistencia. Y así fue que a los 3 minutos, tras un centro enviado por Daniel Montenegro, Lucas Pusineri se encontró solo entre los centrales albicelestes y, de cabeza, marcó el primer tanto para el equipo local ante un atónito Campagnuolo.
Allí todos temimos lo peor debido a la pasividad de los jugadores académicos dentro del campo de juego, pero luego de ese golpe lograron salir del asedio del Rojo e intentaron hacer algo en ataque, aunque solo fueron lluvias de centros al área. La única clara de Racing fue un centro que no pudo conectar bien Adrián Lucero y terminó en las manos de Fabián Assmann. Así se iba la primer etapa, con Independiente ganando por ese oportunismo en los primeros minutos del juego.
En el complemento, arrancaron un poco más decididos pero siempre sin mucha claridad, por momentos de arco a arco. Un buen remate de Franco Sosa buscaba el arco de Assmann, pero el arquero la sacó sin inconvenientes. Llegando a los 20 minutos, Ismael Sosa ingresó al área de Racing sin mucho riesgo y nuevamente una acción infantil de Gabriel Mercado perjudica a la Academia, esta vez, con un penal en contra. Daniel Montenegro fue quien ejecutó con suma tranquilidad el penal y convirtió, pero debió volver a ejecutarlo por invasión. Cuando repitió la acción, remató con la misma tranquilidad, esta vez cambiándole el palo a Campagnuolo que se revolcaba hacia el otro palo. Dos a cero y golpe de knockout para Racing. Después el partido fue para Independiente que solo debió hacer correr el balón y los minutos para quedarse con la victoria.
Inentendibles, como en toda su labor como DT del Club, las variantes, metiendo un volante central por otro, un lateral por otro y recién faltando 15 minutos meter a un delantero. Más allá de las limitaciones de Llop durante su gestión, que hoy estaría llegando a su fin, los jugadores culminaron otra vergonzosa actuación en la que, salvo excepciones como Yacob y Lugüercio (dejando de lado a Ramírez y a los pibes como Lluy y Pérez), demostraron que no pueden jugar en Primera División y que no tienen ni 200 gramos de amor propio. Ya suenan los nombres para reemplazar al calvo técnico. Diego Pablo Simeone es el sueño de la dirigencia, pero Caruso Lombardi, Falcioni y Gamboa son las opciones más terrenales.
