Racing 1-0 Banfield
Ya no es casualidad
Racing afrontaba otra final, una más de las 9 que ahora le quedan. Enfrente estaba Banfield, que le llevaba 5 puntos en la tabla de los promedios. Ya se habían dado varios resultados a favor para que esta sea otra noche ideal: Gimnasia de Jujuy había empatado en cero con el Pincha mientras que Gimnasia LP y Central tampoco se habían sacado ventajas en el Bosque.
Racing salió a la cancha con todo, y pudo haberse puesto en ventaja a los dos minutos, pero cuando Caballero convertía, Brazenas pitó infracción sobre Lucchetti.
Mucho no iba a faltar para hacer justicia en el marcador: Adrián Lucero y Pablo Lugüercio hicieron una linda sociedad dentro del área que terminó en la red en los pies del rosarino. 1-0 para delirio de Caruso y los hinchas.
Luego el equipo siguió teniendo un buen nivel pero no generó demasiado riesgo, mientras que su rival tampoco hizo nada como para igualar el encuentro, tan solo un remate de Nicolás Bertolo que Migliore resolvió con categoría.
En el segundo tiempo el dramatismo se adueño del partido. Los minutos pasaban y Banfield cada vez se venía más. Llegaron de cabeza, de rebote y hasta con un tiro en el poste, pero los del Sur no pudieron empardar los tantos.
Cerca del final, Pablo Migliore se descompuso y sufrió vómitos, pero pudo terminar el encuentro. Gracias a Él, a la defensa y especialmente a la suerte, Racing no tuvo que volver lidiar con los fantasmas del último minuto.
Así, la Academia quedó bien posicionada y cada vez se aleja más de la zona de Promoción. Le lleva 5 puntos de ventaja a Rosario Central, 8 a Gimnasia LP y con la victoria de hoy, achicó la diferencia y quedó a tan solo 2 porotos de Banfield.
Bueno el rendimiento en general del equipo, más que nada en los primeros 45′. Caballero fue el punto más bajo del equipo mientras que Lucero levantó un poco respecto a lo que venía haciendo y hasta convirtió un tanto.
Esta levantada demuestra que la mano (y la labia) de Caruso Lombardi está surtiendo su efecto y que estos buenos resultados al hilo no fueron casualidad.
