Argentinos Jrs. - Racing
Esto no se aguanta más
Sabido es que Racing no juega a nada y que prácticamente es su propio rival. Pero a esto, ahora se le suman las “ayuditas” arbitrales. ¿Por qué? Iban 11 minutos de la primer etapa, un tiro libre ejecutado por Federico Domínguez termina en la red, tras haber impactado en la mano de Andrés Scotti. El árbitro, Cristian Faraoni, pareció no haberse percatado de esto y convalido el gol. El línea tampoco hizo nada.
Pero la protagónica actuación de este payaso de negro no terminó allí: cuando el partido ya estaba 2-0, la defensa de Argentinos convirtió, en una misma jugada, dos penales a falta de uno (a Martínez y a Caballero), pero el referí no opinó lo mismo y cobró falta en ataque. Después de haber cobrado cualquier barbaridad durante el transcurso del encuentro, llegando al final expulsó a Braian Lluy por una falta que aprenas merecía la amonestación.
Del partido en sí no queda mucho para decir. Solo que Racing se olvidó nuevamente de jugar el primer tiempo y que en el complemento, con el inglreso de Sebastián Grazzini, levantó apenas. Igualmente, el rosarino debe jugar prácticamente solo, ya que cada vez se hace más difícil que le devuelvan una pelota redonda al pie.
Gonzalo Pérez fue de lo mejorcito de Racing, y pensar que ni se entrenaba con la Primera. Todavía no se puede entender porque todos los entrenadores ponen a Lucero desde el arranque y ¡encima no lo sacan!. No marca, no corre, no ataque, no la pide, se esconde, es un desastre. Aveldaño también tuvo una mala jornada y justifica la variante por Cáceres. Caballero volvió a cometer los mismo errores de siempre, simulando saltos, dejándose caer y bajando a buscar la pelota y no subir a cabecear.
Lo cierto es que esta campaña de Racing da lástima, y que si no ocurre un cambio de actitud dentro del plantel, esto no va a ir ni para adelante ni para atrás. En realidad, va a ir para atrás y eso es lo que más preocupa. Por eso, es hora de reaccionar y hacer respetar a este club, porque están manoseando a Racing, esto no se aguanta más.
