Racing 1-0 Estudiantes
Lo pinchó
El Cilindro, con más empuje que fútbol, se empieza a convertir en una especie de fortaleza para este Racing: metió la segunda victoria al hilo en condición de local, bajó al Pincha de la pelea por el título y, por sobre todas las cosas, dejó atrás la imagen mostrada en Mendoza sacando tres puntos de oro. Cuando no, se cumplió la “ley del ex” y Pablo Lugüercio fue el autor del único tanto del encuentro.
El grito del Payaso llegó en el amanecer del partido, cuando muchos hinchas todavía ni se habían acomodado en sus lugares. Tan solo iban cuatro minutos, cuando el ex Pincha recibió la pelota en la medialuna y sacó un disparo bajo que se metió junto al palo izquierdo del arquero Albil.
Estudiantes de La Plata no hizo mucho como para empardar las acciones y tuvo tan solo un cabezazo de Boselli como jugada destacada. Siempre en la primera etapa, la Academia tuvo la chance de marcar el segundo tanto en dos ocasiones, con remates de larga distancia de Castromán y Lugüercio. El primer tiro fue a parar al techo del arco, mientras que en el segundo el arquero Pincha se tomó revancha y evitó el gol del Payaso.
El segundo tiempo tuvo como figura excluyente a Jorge De Olivera. El ex Chicago tapó varios intentos de Boselli, descolgó innumerables centros y hasta tapó un mano a mano a Salgueiro a segundos del final. La suerte también jugó del lado del local, ya que el travesaño le dijo que no a un cabezazo de Ré y el juez línea anuló un gol al ex delantero de Boca por convertirlo con la mano.
Claudio Vivas comenzó a imponer su trabajo y su idea dentro del plantel. Los jugadores, como pueden, comenzaron a responder y no desentonaron con el nuevo sistema. Falta mucho trabajo, hay que generar volumen de juego y presionar más en la salida, pero estas victorias hacen que los futbolistas ganen confianza para lo que viene. Vélez y Banfield, los dos de visitante, serán pruebas de fuego para el futuro de la Academia.
