Vélez 4-2 Racing
No fue un buen Dida
La Academia pero se quedó con las ganas de cosechar su primer tirunfo en fuera de casa, tras haber ganado dos en el Cilindro. En su visita a Liniers, cayó por 4-2 ante el Fortín de Gareca, que venía de dos goleadas en contra, y dejó pasar la chance de salir de la zona de Promoción.
La flacidez defensiva mostrada por la última línea de Racing, la gran contundencia de Vélez para convertir, pero sobre todo la pésima jornada que le tocó vivir a Jorge De Olivera, fueron los motivos para que Racing cayera en el Amalfitani. Gracias a un magnífico desempeño individual de Maximiliano Moralez, Vélez pudo dar vuelta rápidamente el encuentro, que había comenzado a favor de Racing por un gol en propia meta de Gastón Díaz. Los goles del local fueron de Leandro Caruso y ¡Nicolás Cabrera!.
Clavado debajo de los tres palos, De Olivera no pudo cortar un pelota aérea durante todo el encuentro. Tras haber cometido errores en los dos primeros tantos, al inicio del complemento volvió a ser víctima de una salida en falso y Hernán Rodrigo López convirtió el tercero de cabeza. Otro que jugó un partido para el olvido y volvió a ser el de hace unas semanas es Adrián Lucero. El rosarino no marcó, no atacó y le salió todo mal.
En otra desatensión del fondo académico, Vélez terminó por liquidar el encuentro en los pies del recién ingresado Alejandro Cabral. Los ingresos de Luis Fariña, Juan Carlos Falcón y Sebastián Grazzini cambiaron la cara de Racing y junto con Pablo Lugüercio y Claudio Yacob armaron una linda sociedad. Pero tan solo pudieron descontar un tanto en el marcador, luego de una bella jugada que terminó el ex Newell’s definiendo cruzado y de zurda.
A falta de 10 minutos para el final, Racing no pudo hacer nada más. Vélez no jugó un gran partido, pero el mal desempeño general de la última línea visitante le facilitó las cosas para volver al triunfo, golear, y quebrar una racha de seis partidos sin poder vencer a los de Avellaneda. Como anécdota queda decir que el Fortín ser coronó con la Copa Penalty, competencia amistosa de la marca que viste a ambas instituciones.
